Enfermedades no transmisibles (ENT)

Las enfermedades no transmisibles (ENT) corresponden a un grupo de enfermedades no causadas por procesos cómo una infección aguda; y estas generan como resultado consecuencias a largo plazo para la salud y con una alta frecuencia crean necesidades de tratamiento y cuidados crónicos.

Estas enfermedades suelen ser de larga duración y son el resultado de una combinación de factores genéticos, fisiológicos, ambientales y de comportamiento. Por ejemplo las dietas poco saludables y la falta de actividad física pueden generar aumento de las cifras de la presión arterial, aumento  de los niveles de glucosa en sangre, niveles elevados de los lípidos en sangre y aumentar los casos de obesidad.

Algunas  ENT incluyen enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes. Y estas patologías crónicas denominadas enfermedades no transmisibles (ENT) son la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo.

Los principales tipos de ENT son:

Los principales tipos de ENT son:1. Enfermedades cardiovasculares: como los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, hipertensión arterial. 2. Cánceres. 3. Enfermedades respiratorias crónicas: como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma. 4. Diabetes. 5. Enfermedades autoinmunes.

Otras condiciones no menos importantes también se consideran enfermedades no transmisibles, incluyendo lesiones y trastornos de salud mental.

COMPORTAMIENTO EN LAS AMÉRICAS

Las ENT matan a unos 41 millones de personas cada año a nivel global, lo que equivale al 71% de las muertes que se producen en el mundo. De este gran grupo de decesos, 5.5 millones corresponden a la región de las Américas.

Cada año mueren por ENT en todo el mundo 15 millones de personas de entre 30 y 69 años de edad; más del 85% de estas muertes «prematuras» ocurren en países de ingresos bajos y medianos.

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las muertes por ENT (17,9 millones cada año), seguidas del cáncer (9,0 millones), las enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1,6 millones), a nivel mundial. Estos cuatro grupos de enfermedades son responsables de más del 80% de todas las muertes prematuras por ENT.

¿PODEMOS CAMBIAR EL CURSO DE LAS ENT?

Muchas de estas ENT se pueden prevenir a través de la reducción de factores de riesgo comunes, tales como el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, la inactividad física y esquemas de nutrición de baja calidad (ingesta de alimentos poco saludables).

Hábitos Modificables

Factores de riesgo conductuales modificables.

Los factores de riesgo conductuales modificables desempeñan un papel crucial en el aumento del riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT). Por ejemplo, el consumo de tabaco es responsable de más de 7,2 millones de muertes al año en todo el mundo, si se tienen en cuenta los efectos de la exposición al humo ajeno. Lamentablemente, se espera que esta cifra aumente considerablemente en los próximos años si no se toman medidas efectivas para combatir el tabaquismo. Así mismo, se estima que aproximadamente 4,1 millones de muertes anuales se deben a una ingesta excesiva de sal o sodio en la dieta. Esta cifra destaca la importancia de llevar una nutrición de alta calidad y  equilibrada, evitando el consumo excesivo de alimentos procesados y ricos en sodio, ya que esto puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otras condiciones relacionadas.

El consumo excesivo de alcohol se considera también un factor de riesgo importante para las ENT. Alrededor de la mitad de las 3,3 millones de muertes anuales atribuidas al consumo de alcohol están relacionadas con enfermedades no transmisibles, como el cáncer. Esto subraya la importancia de beber con moderación y mantener un estilo de vida saludable. Finalmente, la falta de actividad física suficiente es otro factor de riesgo que puede contribuir a enfermedades no transmisibles. Se estima que aproximadamente 1,6 millones de muertes anuales pueden atribuirse a la falta de ejercicio regular. Por lo tanto, es crucial promover la actividad física regular y adoptar un estilo de vida activo para reducir el riesgo de ENT y mejorar nuestra salud en general.

En resumen, los factores de riesgo conductuales modificables como el consumo de tabaco, la inactividad física, las dietas malsanas y el uso nocivo del alcohol pueden aumentar significativamente el riesgo de enfermedades no transmisibles. Tomar medidas para abordar estos factores de riesgo es fundamental para promover una vida saludable y prevenir enfermedades a largo plazo.

Factores de riesgo metabólicos

Éstos factores de riesgo contribuyen a cuatro cambios metabólicos fundamentales que aumentan el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT). El primero de ellos es el aumento de la tensión arterial, que puede ocurrir debido a diversos factores como el estrés, el consumo excesivo de sal, el consumo excesivo de azucares y la falta de actividad física regular. La hipertensión arterial es una condición crónica que puede debilitar el sistema cardiovascular y aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

El sobrepeso y la obesidad son otro par de factores de riesgo importantes en relación con las ENT. Estos problemas de salud se están volviendo cada vez más comunes en la sociedad actual, principalmente debido a la falta de una alimentación equilibrada de alta calidad  y a la adopción de estilos de vida sedentarios. El exceso de peso corporal no solo afecta la apariencia física, sino que también se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares tipo hipertensión arterial o tipo infartos o ciertos tipos de cáncer.

La hiperglicemia, que se caracteriza por un nivel elevado de glucosa en la sangre, es otro aspecto metabólico que aumenta el riesgo de ENT. La diabetes es la afección más comúnmente asociada a la hiperglicemia y puede tener graves consecuencias para la salud a largo plazo. Mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de rangos saludables es esencial para prevenir complicaciones y asegurar un óptimo funcionamiento del organismo.

Por último, las hiperlipidemias, que se refieren a la presencia de niveles elevados de grasas (lípidos) en la sangre, también se consideran un factor de riesgo metabólico para las ENT. Un desequilibrio en los niveles de colesterol, triglicéridos y las moléculas de alta densidad, baja densidad y de muy baja densidad pueden favorecer la acumulación de depósitos de placas ateromatosas en las arterias, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la arteriosclerosis y el infarto agudo de miocardio.

En términos de riesgo de muerte atribuible, el principal factor de riesgo metabólico es la presión arterial elevada, que se estima que es responsable del 19% de las muertes a nivel mundial. Esta cifra indica la importancia de mantener la presión arterial bajo control mediante medidas como una dieta saludable, ejercicio regular y tratamiento farmacológico cuando sea necesario. Además, el sobrepeso y la obesidad, así como la glucosa sanguínea elevada, también juegan un papel significativo en el aumento del riesgo de mortalidad.

En resumen, estos cuatro cambios metabólicos fundamentales: el aumento de la tensión arterial, el sobrepeso y la obesidad, la hiperglicemia y la hiperlipidemia, están estrechamente relacionados con un mayor riesgo de tener  enfermedades no transmisibles. Es importante tomar medidas preventivas y adoptar un estilo de vida saludable para reducir estos factores de riesgo y promover una mejor calidad de vida.

Las principales ENT en las Américas

Las Américas se enfrentan a una carga significativa de enfermedades no transmisibles (ENT) que afectan la salud y el bienestar de la población. Un análisis detallado revela que las principales ENT en esta región son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la enfermedad renal crónica.

Las enfermedades cardiovasculares, que incluyen hipertension Arterial, infarto agudao de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, son unas de las principales causas de mortalidad en las Américas. Estas enfermedades afectan el corazón y los vasos sanguíneos, y pueden tener consecuencias graves si no se diagnostican y tratan de manera oportuna.

El cáncer, otro desafío importante de salud pública, también ocupa un lugar destacado en la lista de ENT en las Américas. Los diversos tipos de cáncer prevalentes, como el cáncer de mama, de pulmón y de colon, representan una carga significativa para los sistemas de salud y afectan la calidad de vida de quienes los padecen.

La diabetes, una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo procesa el azúcar en la sangre, también es una de las principales ENT en las Américas. Esta enfermedad puede provocar complicaciones graves y afectar múltiples órganos y sistemas, como el corazón, los riñones y los ojos. El control adecuado de la diabetes es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y otras enfermedades respiratorias crónicas, como el asma, también representan una carga significativa de ENT en las Américas. Estas enfermedades afectan los pulmones y dificultan la respiración, lo que limita la capacidad de las personas para realizar actividades cotidianas y afecta su calidad de vida.

La enfermedad renal crónica, que se caracteriza por la pérdida progresiva de la función renal, también es una de las principales ENT en las Américas. Esta enfermedad puede llevar a la insuficiencia renal y requerir diálisis o trasplante de riñón para el tratamiento.

Es importante destacar que estas enfermedades y sus factores de riesgo representan no solo una amenaza para la salud pública en las Américas, sino también un desafío para el desarrollo social y económico. Aproximadamente el 81% de todas las muertes en la Región de las Américas se deben a ENT, lo que refleja la necesidad de abordar estas enfermedades de manera integral.

En el caso específico de Colombia, las principales ENT son similares a las de otras regiones de las Américas. Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes también ocupan un lugar destacado en las estadísticas de salud de este país. Si requiere obtener información más detallada y actualizada sobre la situación de las ENT en Colombia, es recomendable consultar el Boletín Epidemiológico del Instituto Nacional de Salud.

En resumen, las ENT representan un desafío importante para las Américas en términos de salud, bienestar y desarrollo. La prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado de estas enfermedades son fundamentales para reducir su impacto y mejorar la calidad de vida de las personas en la región.

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Hasta la próxima entrada.

Fecha Actualización 27/03/2024